TS-Chirimía

Territorio Sonoro de la Chirimía 

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SINTESIS REPORTES 2016

El siguiente texto ha sido adecuado por el Componente de Investigación y Músicas Populares Regionales, a partir de los informes parciales y final de actividades y financieros presentados en el marco del convenio 877/16 suscrito entre el Ministerio de Cultura y la Asociación Amigos por la Música, con base en la gestión regional realizada por la la Asociación de Investigadores del Chocó ASINCH en el departamento del Chocó.

Durante la gestión en 2016, se convocó y conformó nuevamente el comité regional del Territorio Sonoro, en el cual se presentó y aprobó el plan de acción 2016 y la proyección del plan 2017. Entre los principales temas abordados pueden resaltarse: 1. Convocatoria y gestión de recursos para la participación de agentes de las entidades territoriales municipales y departamentales; 2. Necesidad de gestionar recursos y alianzas estratégicas que permitan llevar la estrategia de identificación y caracterización de escuelas comunitarias/independientes a otras zonas y municipios del Chocó (más adelante la síntesis de las escuelas identificadas); 3. Temas y necesidades para la formulación, presentación, gestión y ejecución de proyectos: investigación, dotación, formación y circulación/divulgación; 4. Necesidad de apoyo a la Fundación Fiestas Franciscanas de Quibdó en todos sus proyectos de salvaguardia de las festividades de San Pacho y en la creación de redes de apoyo a las músicas de chirimía. Gracias a la estrategia de formación en luthería del PNMC el comité regional hizo énfasis en la necesidad de gestionar e implementar este tipo de estrategias para todo el Territorio Sonoro. Se decidió que el énfasis de la gestión debía orientarse hacia la implementación de herramientas para el desarrollo de un sistema de información cultural, y hacia la construcción de políticas para la salvaguardia y el fortalecimiento de prácticas culturales y patrimoniales sonoro-corporales de los pueblos afrodescendientes, indígenas y mestizos del Chocó. De otra parte, se propuso realizar un censo de agentes, gestionar la conformación de comités municipales de cultura, creación de plataformas de visibilización y circulación de las músicas chocoanas, la gestión de un plan departamental de música, entre otros. Dentro de las actividades más relevantes, se mencionan las siguientes:

a) se formularon y presentaron 2 proyectos; un proyecto para la construcción de un sistema de información cultural del Chocó, presentado a la convocatoria del CRESPIAL 2016; y otro titulado "La Catanga Sonora del pacífico norte colombiano", presentado a la gobernación del Chocó. Ninguno obtuvo recursos.

b) Se estableció una alianza con la Fundación Fiestas Franciscanas de Quibdó, quienes se comprometieron a aportar recursos al territorio para la impresión de 2000 ejemplares de La Chirimía Chocoana, fortalecimiento al centro de documentación e investigación de sonoridades y corporalidades del Pacífico.

c) Se caracterizaron 5 escuelas comunitarias de música que se ubican en los cascos urbanos de 3 municipios, así: a. escuela La Platina, ubicada en el municipio de Tadó, dirigida por Beatriz Garcés; b. Centro Popular de la Cultura, ubicado en lstmina, dirigido por Streisson Agualimpia; c. Escuela de Artes y Talentos Tradicionales, ubicada en lstmina, dirigida por Genesson Hurtado; d. Escuela Semillero Rocío de Oro, ubicada en Quibdó, dirigida por Ros Lemus Lozano; e. Escuela Zona Norte, ubicada en Quibdó, dirigida por Yeiler Waldo.

a. Escuela La Platina: esta iniciativa surgió hace más de 14 años como proyecto de la maestra Beatriz Garcés y el apoyo voluntario de Johanson Mosquera y Luz Milena Perea. Realizan actividades en la casa lúdica y el parque central del municipio de Tadó con la autorización de la Alcaldía, gestión que realizada por la maestra Garcés. Es una escuela que hace énfasis en prácticas corporales desde la reproducción, repetición, mímesis o imitación y recreación de danzas, bailes, juegos y rondas tradicionales; así mismo, se trabaja en menor medida la música y el teatro, el baile de reggaetón, la creación de hip-hop, entre otros. La maestra y sus docentes voluntarios trabajan casi siempre con 40 niños, niñas y jóvenes entre los 7 y los 17 años. Han participado en las fiestas de San Pedro y San Pablo (en donde han ganado 3 menciones destacadas), de la Virgen de la Pobreza, y en el Petronio Álvarez. La escuela cuenta con plan de trabajo, horarios y sesiones de clases acordadas con la comunidad.

El trabajo gira en torno a las manifestaciones tradicionales locales; se cuenta con dos juegos de vestuario más no hay equipos ni instrumentos musicales.

b. Centro Popular de la Cultura: los procesos de formación que dieron origen a este centro tienen antecedentes de trabajo comunitario de al menos 20 años. Sus actividades se desarrollan con 40 niñas, niños, jóvenes y adultos entre los 9 y los 21 años, en un local que es propiedad del director del proceso, Streison Agualimpia, en el barrio Fell. Cuentan con instrumentos de viento, percusión, equipos de amplificación, entre otros, para el desarrollo de sus actividades. Sus prácticas se desarrollan a partir del formato musical de chirimía chocoana tradicional y chirimía cantada; el repertorio con el que practican son músicas locales inéditas (abosaos, aguabajos, son chocoano, etc.). El énfasis de sus prácticas es musical y sus estrategias de formación y transmisión echan mano de la exposición magistral, memorización, repetición y recreación de patrones rítmicos. Componen obras a partir de las músicas y rondas tradicionales; ya tienen un repertorio de 23 temas grabados.

c. Escuela Arte y Talentos Tradicionales: esta escuela es reconocida en el municipio de lstmina desde hace aproximadamente 6 años, con la dirección de Genesson Hurtado. Su énfasis es el baile y la danza, prácticas que se acompañan de las músicas y el teatro. Sus actividades se desarrollan en diversos espacios del casco urbano del municipio, y en un espacio prestado del colegio Salesiano de lstmina con participación de sus estudiantes y los de la Escuela Normal Nuestra Señora de las Mercedes de lstmina. La escuela cuenta con su propio plan de estudios adecuado a la población; sus métodos se basan en prácticas comunitarias y sistemas coreográficos propios de los sabedores de la región. Como referencia para su proceso, la Escuela ha realizado registro y entrevistas a los sabedores y sabedoras; este material sirve también como base para la creación musical y de bailes. Han gestionado una estrategia de circulación por las instituciones educativas, en las festividades locales y eventos sociales.

d. Escuela Semillero Rocío del Oro: esta iniciativa se consolidó hace 9 años gracias al trabajo de la maestra Rosa Lemus Lozano. Sus actividades se desarrollan en un espacio prestado del Centro de Formación Infantil "Chocolate". El énfasis de la práctica son los bailes tradicionales de las comunidades afrodescendientes del Chocó, como jugas, bundes, jotas, aguabajos, danzones, etc., con el fin de fortalecer la acción colectiva comunitaria y el manejo corporal. La escuela trabaja con 32 niños y niñas entre los 5 y los 11 años de edad. La maestra se apoya en practicantes y voluntarios estudiantes de la Licenciatura en Música y Danza de la UTCH, quienes han introducido momentos para el calentamiento de los músculos, relajación, historia de los bailes, planimetría, creación y por supuesto contacto con sabedores y sabedoras en espacios de participación comunitaria; la escuela cuenta con 16 bailes con montaje definido y 3 en proceso, basado en músicas y bailes propios.

e. Escuela Zona Norte: Yeiler Waldo, director de la escuela, se ha instalado desde 2014 en el barrio La Unión de Quibdó. Allí trabaja con un grupo de 20 niños, niñas y jóvenes entre los 7 y los 13 años. Realiza principalmente prácticas de iniciación a las músicas del Chocó con repertorios tradicionales interpretados con flautas dulces, percusión menor con tamboras, redoblantes, campanas, maracas, etc., así como cantos y rondas memorizadas. Se enseña también gramática musical, mantenimiento de instrumentos, construcción de instrumentos de percusión. En sus formas de enseñanza puede resaltarse la combinación de la tradición oral, la audición, la memorización, repetición, creación y lectoescritura musical.

El factor en común más notable que tienen estas escuelas comunitarias es el trabajo con el cuerpo desde el baile y los patrones rítmicos con los cuales se aprenden las afro músicas del Chocó. En todas las escuelas visitadas hay un factor importante de recreación y renovación de la tradición desde la vinculación de elementos cotidianos de los niños y jóvenes a la pauta tradicional marcada por los adultos y adultos mayores. Estos procesos comunitarios se realizan de forma gratuita, no cuentan en su mayoría con infraestructura propia adecuada para las prácticas que realizan, sin embargo, tienen el reconocimiento (no el respaldo en recursos) de los consejos comunitarios, las juntas de acción comunal, los padres de familia, algunas instituciones educativas, y varias entidades no gubernamentales. Estas experiencias se desarrollan en contextos de alta vulnerabilidad, con población víctima, en peligro o en alto riesgo de ser vulnerada.

Estos procesos formativos se han fundamentado principalmente en la espiritualidad, el río y las prácticas tradicionales de las sabedoras y sabedores, músicos y bailarines tradicionales no académicos, cantadoras y otros personajes de gran importancia para las comunidades; así mismo, son prácticas en actualización permanente, cuyos repertorios, coreografías, modos, maneras y manifestaciones se ven alimentadas por el acervo cultural juvenil e infantil, determinadas en parte por las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, ritmos y músicas de todo el país y del mundo, y también determinadas por las relaciones de contexto distintas a las que se dan entre los adultos y los adultos mayores.